Si bien se observa la presencia de variados usos de sustancias en diferentes culturas a lo largo de la historia (ceremonial, religioso o medicinal),  durante siglos, esto no ha implicado que hayan existido restricciones, prohibiciones, ni controles sobre los mismos. El fenómeno del consumo problemático de sustancias es reciente y es propio de los hombres, y no de las sustancias.